Feb 032015
 

 

obesidad

La rutina no es fácil, y mucho menos cuando no se disfruta. Despertamos, nos arrastramos con una tremenda flojera a la regadera, no sin antes modificar nuestro despertador un par de veces para dormir esos “cinco  minutitos más”…

Un rato después, iniciamos nuestro día en una gran oficina, rodeados de obligaciones y estrés,  en donde pasaremos las siguientes ocho horas, si bien nos va.  Con un ambiente acelerado y presiones laborales que aumentan por minuto, no es difícil caer en hábitos dañinos que perjudican nuestra salud y bienestar. Por suerte, aquí te presento algunas herramientas para combatir el sobrepeso y la ansiedad en tu día a día en la oficina:

1. Toma más agua. Por lógica que puede parecer esta recomendación, te alarmarías de la cantidad de veces que nuestro cuerpo confunde la sed con el hambre. Asimismo, te recomiendo que si tienes sed, toma AGUA, evita el refresco, el café, e incluso las bebidas “light“.  Recuerda que cada vez que tomas refresco, tu cuerpo debe primero digerirlo, y posteriormente hidratarse, así que si tomas sólo agua le estarás haciendo un favor a tu cuerpo y sentirás la diferencia.

2. Trabaja de pie. Doctores de la Clínica Mayo realizaron un estudio el cual demostraba que personas que trabajan de pie, tienen menores probabilidades de sufrir de sobrepeso, obesidad, problemas cardiacos, y demencia. Sabemos que no se puede trabajar de pie todo el tiempo, pero cuando puedas mover tu cuerpo, usar las escaleras o incluso hacer el menor movimiento, adelante! Cada movimiento cuenta!

3. Evita comer frente a la computadora. Este también aplica para el celular y la televisión. La gastritis puede darse cuando los alimentos no se mastican lo suficiente. La digestión comienza en la boca, no en el estómago, y al poner atención mientras comemos, logramos tener una mejor digestión.

4. Evita comer en la calle. Es cierto, los tacos y las quesadillas de la esquina no sólo son deliciosas, sino también económicas. Sin embargo, no cuidar nuestra salud puede salir mucho más costoso a largo plazo. Te invito a probar estás recetas caseras y muy económicas que ayudaran a tu cuerpo y a tu bolsillo.

5. Estírate! No se trata de correr un maratón si ni siquiera caminamos alrededor de la cuadra. Si eres de los que el gimnasio o la simple idea del ejercicio le provoca malestar, empieza poco a poco. Una excelente forma de comenzar a conectarnos con nuestro cuerpo es estirándonos por la mañana al levantarnos.  Asimismo, cuando sientas que llevas mucho tiempo sentado en tu escritorio, escucha tu cuerpo y tómate cinco minutos para estirar.

6. Relájate. Ésta puede ser la más difícil de todas, pero de las que más valen la pena. ¿Sabías que cuando estamos ansiosos comemos hasta un 30% de más? Además, cuando estamos ansiosos también nos dan más antojos, y por lo general no de alimentos saludables.

7. Apóyate de un Health Coach. El tener un asesor de salud integral especializado te motivará y ayudará a tomar las mejores decisiones para tu salud y bienestar. Este primer paso puede ser un poco intimidante, por ello la primera consulta va por nuestra cuenta.

Y tú ¿Cuál de estos pasos tomarás esta semana?

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