Feb 102015
 


cubismo

Todas queremos el cuerpo perfecto… Empezamos una dieta, luego la rompemos, luego hacemos otra dieta, y al cabo de un rato la volvemos a romper. Nos damos el gusto de comer tanto como queramos y nos decimos a nosotras mismas “el lunes empiezo”. Para el colmo, cuando terminamos de comernos la donita, el brownie, o un antojo súper prohibido, nos entra una culpa que no podemos con ella.

 ¿Cuántas veces empezamos una dieta y queremos resultados inmediatos? Nos frustramos a los pocos días que comenzamos porque nuestro cuerpo no se amolda a lo que nosotras queremos y esperamos de él.

Encima, a diario nos llueven miles de imágenes de publicidad que nos dicen cómo debemos vernos, y una interminable lista de productos que nos aseguran darnos ese cuerpo “perfecto” que tanto anhelamos.

¿Qué es un cuerpo “perfecto”? Me parece que cada persona tiene una idea distinta de lo que es. Podríamos poner a una súper modelo de ejemplo; para muchos sería “perfecta” mientras que para otros podría ser demasiado flaca, demasiado alta, demasiado orejona, etc., etc. Para mi, de nada sirve un cuerpo “perfecto” si ese cuerpo no goza de perfecta salud, y hasta la fecha no conozco a alguien que la tenga al 100%.

Verse bien empieza por cómo una persona se ve a si misma. Y aunque a todas nos gusta vernos bien, no olvidemos que el exterior no es más que un reflejo del interior, y cuando nuestro cuerpo funciona bien por dentro, es más probable que lo de afuera también se vea bien.

A continuación te comparto 4 tips que me han ayudado a tener una mejor relación con mi cuerpo:

1. Olvídate de la “Perfección”. Despídete de aquellas creencias que te impiden disfrutar del momento presente y amarte tal y como eres. Enfócate en tu salud, en disfrutar y desintoxicar tu cuerpo, te sorprenderá cómo tu cuerpo por sí mismo comienza a deshacerse de los kilos de más! Ten paciencia y confía en tu proceso, poco a poco notarás la diferencia.

2. No te compares con NADIE. Cada persona es distinta, y así como todos somos distintos, también nuestros cuerpos tienen necesidades diferentes de alimentación y ejercicio. Conócete y explora cuales son distintas formas en las que tu cuerpo se siente y funciona mejor.

3. No hagas dietas, mejor inicia un cambio de vida. Una dieta te funcionará mientras la sigas. En cuanto la dejes, también dejarás de ver y sentir sus resultados. Si en cambio decides modificar tus hábitos, obtendrás salud y te olvidarás de las dietas de por vida!

4. Apóyate de un Health Coach. Todos podemos cambiar y mejorar lo que no nos gusta de nosotros mismos. Sin embargo, cuando contamos con un apoyo profesional, es más viable que esto suceda. Atrévete a hacer algo distinto y contáctanos hoy para una consulta de salud de cortesía.

Recuerda que la verdadera transformación comienza tomando consciencia de dónde estamos, y no obsesionándonos de cómo queremos vernos. Tu cuerpo es tu herramienta más valiosa en esta vida, juntas podemos buscar su balance y bienestar.

Imagen: Pablo Picasso “Las señoritas de Avignon”, 1907